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Germán Despradel plantea los retos para el consumo y la industria del arroz

Publicado en Montecristi.net
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12 de octubre de 2026
Germán Despradel plantea los retos para el consumo y la industria del arroz
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Cotuí, Sánchez Ramírez.-Con más de medio siglo dedicado a la siembra, cosecha, producción y procesamiento de arroz, Germán Despradel, considera que la entrada de arroz estadounidense con arancel cero representa un desafío para la producción nacional, que el país deberá defender con patriotismo y apelando al gusto del dominicano por el arroz graneado, que no lo da el gringo.

Desde 1974 Despradel ha permanecido vinculado al sector al frente de la procesadora Arroz Yuna, ubicada en Angelina, provincia Sánchez Ramírez, experiencia que le ha permitido conocer las dificultades del sector, las variaciones de los mercados y los desafíos que enfrentan los productores para mantener la rentabilidad de sus operaciones.

Germán Despradel acumula más de cinco décadas dedicado a la producción de arroz.

Para Despradel esa experiencia explica por qué recibe con relativa tranquilidad los cambios que se producen en el mercado y las amenazas que, a su juicio, representan las importaciones para los productores nacionales, dejando claro que hay que estar bien alerta porque en otros países han experimentado consecuencias negativas para sus productores arroceros cuando han permitido la entrada del producto importado en condiciones de libre comercio.

Mencionó los casos de Colombia, Ecuador, Perú, Costa Rica y Haití, países en los que el arroz estadounidense habría contribuido al retroceso de la producción local.

“Mis amigos me comentan con asombro que me he tomado muy tranquilo la noticia de que los norteamericanos puedan entrar al país con tasa cero. Les digo que sí, porque, en realidad, he pasado 52 años de mi vida en un negocio que siempre ha tenido sus altas y sus bajas y en el que siempre ha habido un enemigo que quiere afectarnos”, expresó.

Diferencias

Uno de los aspectos en los que Despradel fundamenta su posición es la diferencia entre las características del arroz producido en RD y el procedente de Estados Unidos, especialmente en cuanto a su textura, tiempo de almacenamiento y el comportamiento cuando llega a la cocina.

Según explicó, el consumidor dominicano tiene preferencia por el arroz graneado, cuyos granos quedan sueltos después de cocinarse, una característica que, aseguró, no siempre se consigue con determinadas variedades de arroz importado.

“Al dominicano le gusta el arroz graneado. El arroz que viene de Estados Unidos es un arroz que se empasta. Usted lo cocina y se le vuelve una pasta, y por eso no gusta tanto”, manifestó.

El productor indicó que esa condición de graneado se consigue gracias al envejecimiento del arroz que consiste en mantenerlo almacenado durante varios meses, para conseguir que, al cocinarse, presente una textura más suelta.

Como ejemplo, mencionó la variedad 6920 y sostuvo que, cuando se procesa y cocina poco después del secado, puede adquirir una consistencia pastosa. Por esa razón, señaló que determinados arroces deben permanecer entre cuatro y seis meses en los silos antes de alcanzar las condiciones que busca el consumidor dominicano.

“Después que el arroz tiene cuatro o cinco meses, que comienza a cocinarse graneado, se hacen las pruebas para determinar si ya está en condiciones de molerse”, explicó.

También sostuvo que parte del arroz estadounidense que llega al país puede tener varios años desde su procesamiento, lo que, según su apreciación, influye en su olor y sus características de parecer viejo, mocato.

Mezcla arroz criollo

Despradel explicó que, durante su trayectoria como procesador y comercializador, ha tenido que recurrir a la mezcla de arroz importado con arroz dominicano para conseguir una combinación que se adapte mejor a las preferencias del consumidor local.Para poder lograr que arroz norteamericano pueda cocerse bien requiere ser mezclado entre un 20, 30 y 40 % con arroz criollo.

A su juicio, esta experiencia demuestra que el mercado dominicano tiene preferencias particulares que deben tomarse en cuenta al evaluar la competencia entre ambos productos.

El productor también cuestionó las características nutricionales del arroz estadounidense y afirmó que, según su experiencia, algunas personas sienten hambre poco tiempo después de consumirlo, una situación que atribuyó a la extracción de componentes grasos durante el procesamiento.

Costos de producción

Más allá de las diferencias en la preparación y el consumo, Despradel considera que el principal desafío para los productores dominicanos es la competencia económica con un producto importado que, según afirma, recibe importantes subsidios en su país de origen.

Debate

— RepercusionesPara Despradel, la discusión sobre la apertura comercial no debe limitarse al precio de la libra de arroz que paga el consumidor. También debe considerar las repercusiones económicas y sociales que tendría.

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