
Washington, Estados Unidos – Un incidente con un hombre armado activó un operativo de seguridad federal el sábado por la tarde cerca de la Casa Blanca.
El suceso tuvo lugar poco antes de las seis en una intersección próxima al Edificio de Oficinas Ejecutivas Eisenhower, adyacente al complejo presidencial.
Según el Servicio Secreto de Estados Unidos, un hombre identificado como Nasire Best se acercó a un puesto de control y sacó un arma de una bolsa, iniciando disparos contra oficiales en el área.
Agentes federales respondieron rápidamente y lograron controlar la situación en las inmediaciones mientras periodistas cubrían actividades oficiales en el lugar.
El sospechoso fue trasladado a un centro médico, donde las autoridades confirmaron su deceso tras el intercambio ocurrido.
Además, una persona que transitaba por la zona resultó herida y recibió atención médica en condición crítica, según reportes de CNN.
El Servicio Secreto informó que ninguno de los agentes involucrados sufrió lesiones durante el operativo.
Anthony Guglielmi, jefe de comunicaciones de la agencia, confirmó que el expresidente Donald Trump permanecía dentro de la residencia oficial durante el incidente.
Las detonaciones fueron escuchadas por equipos de prensa ubicados en el Jardín Norte de la Casa Blanca, quienes se resguardaron tras los disparos.
La periodista Selina Wang, de ABC News, estuvo entre los comunicadores que buscaron protección durante la situación.
Posteriormente, trabajadores y periodistas fueron evacuados mientras las autoridades reforzaban la vigilancia en las calles cercanas.
El acceso al complejo presidencial estuvo restringido por aproximadamente una hora mientras se ampliaba el perímetro de seguridad.
Miembros de la Guardia Nacional custodiaron puntos estratégicos próximos a la Casa Blanca durante las investigaciones.
El director del FBI, Kash Patel, informó que equipos federales colaboran en las pesquisas para esclarecer los hechos.
Algunas vías cercanas permanecen cerradas mientras continúan las indagaciones relacionadas con el incidente en Washington.
Este evento reactivó los protocolos de seguridad presidencial tras recientes episodios vinculados a personas armadas en áreas oficiales.





