
Pocoata, Bolivia – Un incidente ocurrido en Pocoata, en el departamento de Potosí, ha movilizado a las autoridades tras la intervención de una multitud en el módulo policial local durante la noche.
Más de 200 personas ingresaron al recinto policial donde se encontraban tres hombres detenidos por presunto robo de un minibús en el municipio vecino de San Pedro de Buena Vista.
Los detenidos fueron identificados como Félix C. P., Eloy C. C. y Riner M. F., con edades comprendidas entre 22 y 28 años.
Según las autoridades, estos hombres fueron interceptados mientras se trasladaban en el vehículo reportado como robado y posteriormente llevados a la carceleta policial de Pocoata.
El fiscal departamental de Potosí, Gonzalo Aparicio, explicó que la multitud superó en número a los policías presentes en el módulo policial, quienes junto al fiscal local fueron amenazados para impedir cualquier intento de rescate de los detenidos.
Más de 200 personas ingresaron al módulo policial saltando muros y forzando puertas para sacar a los tres hombres.
Tras ser retirados violentamente del lugar, los tres hombres fueron llevados hacia una zona cercana al cementerio de Pocoata.
Según el reporte oficial, fueron trasladados hasta un poste ubicado a pocos pasos del cementerio, donde habrían sido golpeados por varias personas durante un tiempo aún no determinado por las autoridades.
Posteriormente, ocurrió un hecho que causó conmoción nacional y generó fuerte reacción en redes sociales.
Un video difundido muestra a los tres permaneciendo atados al poste mientras el fuego consumía el lugar, incluyendo a una de las víctimas intentando soltarse para apagar las llamas, sin éxito.
Durante la mañana siguiente, efectivos policiales iniciaron un operativo de búsqueda en la zona, encontrando finalmente restos calcinados ocultos en el cementerio del municipio. Las autoridades confirmaron posteriormente la identidad de las tres personas.
El Ministerio Público conformó una comisión de fiscales para investigar lo ocurrido e identificar a todos los participantes.
El fiscal Gonzalo Aparicio señaló que existen imágenes y datos preliminares que podrían ayudar a identificar a quienes participaron en el hecho y aseguró que la instrucción es realizar una investigación inmediata y exhaustiva.
Las autoridades indicaron que se analizarán todos los niveles de participación y responsabilidad. Sin embargo, reconocieron que las investigaciones podrían complicarse debido al silencio que suele existir en casos relacionados con la llamada “justicia comunitaria”.
Este caso ha generado un profundo impacto en Bolivia debido a la magnitud de lo ocurrido y a la difusión de videos en redes sociales, que mostraron la violencia extrema que sufrió Pocoata en una noche que quedará marcada en la memoria de sus habitantes.
Las investigaciones continúan para esclarecer los hechos y establecer responsabilidades conforme al marco legal vigente, con el objetivo de garantizar el debido proceso y la justicia en el caso.





